domingo, 20 de mayo de 2012

Un alegato a la educación y el saber para enseñar



Estamos confundiendo el destino de nuestros alumnos, llevándolos hacía un apartado lugar de ignorancia del que tan sólo sobrevivirán la clase más adinerada que accede a la enseñanza privada. Los recursos de la mayoría de familias se desintegran por la falta de medios para hacer frente al que, pronto conoceremos como “el derecho a aprender hasta donde pueda pagar”.  Nos acercamos peligrosamente a los deseos de un Gobierno obcecado en la privatización del conocimiento; poniendo trabas desde temprana edad en el coste elevado del saber hasta, una vez solventado el primer problema, obstaculizar el acceso a las universidades con unas matrículas abusivas, unas tasas que en ningún caso ayudan a generar el ambiente apropiado para que nuestros estudiantes consigan los objetivos planteados. La preocupación y contratiempo que pueden llegar a sufrir en el transcurso de su época de formación, se pueden ver aumentados por la desagradable sensación de que un suspenso les puede llevar al fracaso y al deterioro notable de la economía familiar, tal y como ocurría en los años 60.
Envueltos en está tesitura las estadísticas comenzarán a reflejar la desacertada postura tomada por el Ministro de Educación, ese que no diferencia un “Grado” de una “Licenciatura”, bajo la supervisión del Presidente de un Gobierno que se empieza a desmoronar entre bastidores. La excelente preparación de nuestros universitarios corre un grave peligro de degeneración progresiva por la falta de medidas a adoptar, el reconocimiento internacional de nuestros profesionales “noveles” está en riesgo. Una cultura con un nivel de aceptación en empresas punteras se puede ir al traste ante la permisividad de los representantes que tienen el poder de variar el rumbo en sus manos.
El cuidado extremo que se le ha dado a la educación en España desde hace más de 35 años ha traído consigo una amplia cartera de profesionales, tanto en distintos niveles de la Formación Profesional, como en los grados superiores y técnicos en las múltiples universidades distribuidas a lo largo de nuestra geografía. Pero todo ello no hubiera sido posible sin una preparación anterior, dictada en los colegios e institutos por parte de un profesorado preparado y unos medios adecuados para conseguir los fines deseados. Dotar estos centros con el material necesario y los profesionales suficientes para atender las demandas de los alumnos es garantía de éxito; recortar en gastos de enseñanza y formación es sinónimo de fracaso acelerado, del que la sociedad educativa tardará mucho en salir airosa de nuevo. Diseñar modelos de actuación para afrontar con garantías la situación actual por la que está atravesando no sólo España sino el resto de Europa, es reaccionar a los problemas con la importancia que merecen y lo esperado por la sociedad de su Gobierno.
El reconocimiento de hechos palpables es fundamental para que retengamos en nuestro poder el mecanismo que en su día se puso en marcha, el mismo que ha seguido funcionando durante mucho tiempo y que ha repercutido a la sociedad en una excelente inversión para formar a los estudiantes. Incluso aquellos que observaron en un momento de su trayectoria estudiantil algún problema que le impedía acceder a su verdadero desarrollo intelectual, han salido a flote por el excelente trabajo de los docentes, ayudándolos para solventar el trance.
No hay alumnos “tontos” ni “vagos”, en realidad lo que hay son un tipo de alumnos con problemas de distinta índole, que van desde los afectivos, familiares, sociales, de integración, a los de asimilación desacelerada en concordancia con el resto de compañeros del mismo aula o con alguna carencia físico psíquica no percibida en su debido tiempo.
La integración en la sociedad educativa es un problema de todos, las partes que intervienen en una educación adecuada desde profesionales docentes a compañeros de clase, con los tutores en primera línea, serán la principal causa del éxito o fracaso del alumno. El desdén o la falta de apoyo traerán añadidos un desacertado ambiente en el que el alumno no encontrará el poder de concentración necesario para llevar a cabo su educación de un modo satisfactorio.
“El empollón” no deja de ser un titulo despectivo que se le otorga a aquél alumno que por motivos personales o de adaptación, logra unos resultados apreciables durante su estancia en el centro, pero no por ello deja de ser un miembro más de la sociedad en la que se encuentra inscrito, con las necesidades y atención precisa en cada momento. El “listo” puede ser a la vez el desfavorecido o marginado del resto de compañeros, por ello es primordial el trato con el resto de alumnos que forman la sociedad educacional de la que es un miembro más. De la misma manera, un “cate” o suspenso no es un fracaso, el alumno debe de contar con los profesionales adecuados a las necesidades que traten el problema como la manera de superación de un momento pasajero, el dar al alumno el empujón que le lleve a sortear problemas que evidencien su desarrollo desde su temprana edad.
La realidad del sistema educativo se compone de un cierto número de integrantes con unas características definidas entre ellos, un componente humano con unas necesidades distintas dependiendo de las condiciones sociales en las que vive. En una sociedad educativa no todos son ricos o pobres, guapos o menos agraciados, hay un sinfín de diversidad con su propia idiosincrasia. El apoyo del alumno debe ser a la vez su mejor amigo,  el profesor; la persona que le escucha y le aconseja en los momentos que precise y según requiera la situación, es primordial el trato usual profesor-alumno para obtener resultados a corto plazo que supongan un buen clima de trabajo y unos óptimos resultados.
En la actualidad, debido a los recortes “promocionados” por el Gobierno, corre peligro el buen estado de salud del que gozaba la educación en nuestro país. Si como marcan las nuevas normas, se intenta unificar clases para reducir personal docente, el resultado está servido, a mayor porcentaje de alumnos en un aula, menos posibilidades de atención equitativa por el profesor hacia ellos y como resultado, un mayor número de fracaso escolar.
Tales recortes, sino se ponen remedio,  atraerán de nuevo el recurso de los más beneficiados económicamente y la educación privada sobresaldrá sobre el sector público, la privatización se hará patente de una forma repentina y aquellos que carecen de los recursos necesarios, se verán privados del derecho a la enseñanza que en cualquier caso merecen. La diferencia de clases será una de las prerrogativas a obtener resultados a cambio de favores y el alumno aventajado, en más de una ocasión, será tildado de “niño de bien” algo “aprendido” antaño. Mentes privilegiadas se perderán por el camino, por el simple hecho de no tratar a todos de la misma forma, las clases sociales más adineradas pelearán por ser la mejor, pagando por ello el “dinero que haga falta”.
La voracidad de los recortes pertrechados por el Gobierno del PP, dejarán al profesorado al descubierto, sin apoyo suficiente para acometer el trabajo que le ha sido asignado. La forma de obtener un resultado óptimo y adecuado, a pesar de la escasez de recursos con los que contaremos a partir de ahora, es el trabajo en equipo de los tutores con el personal docente; la ayuda mutua con la que recuperar en cierta medida lo que nos ha sido denegado.
Los miembros de la sociedad educativa de entre 12 y 16 años, con un alto nivel de necesidades en la mochila, derivadas de ser el tramo de edad crucial en la formación personal y del conocimiento, no solo deben ser buenos alumnos y aprender lo que se les exija, por encima de todo, el profesor aborda una de las tareas más importantes que se les haya podido encomendar, la de “educar”, volcando todo su esfuerzo en conseguirlo. 
Para alcanzar el resultado que culmine la tarea, es importante completar el binomio escuela-familia, como la base de una buena formación. El status o  modo de vida en el que se desenvuelve el alumno y sus progenitores elevan o disminuye de forma notable en la situación, al ser un condicionante importante de la actitud del menor. La personalidad de un individuo viene marcada por su entorno y por la integración en el grupo social que elija para ello; todo esto repercutirá de manera positiva o negativa en su posterior crecimiento personal, social e intelectual, tomando como base lo vivido para enfrentarse a metas más altas. Para ayudar a un alumno con problemas de desarrollo académico hay que mantener una estrecha relación progenitor-profesor/tutor, dotando a los centros de profesionales adecuados a las necesidades del centro educativo, como medico pedagogos o asistentes sociales.
Hace décadas la atención de profesionales en centros educacionales estaba orientada a aquellos con discapacitados o con alumnos de difícil integración, en la actualidad se crean grupos de trabajo en todos los centros de educación secundaria e incluso primaria, como medio de mantener un ritmo de trabajo apropiado al grupo de integrantes de los centros. Toda está diversidad de ayuda al sistema educativo, que traerá como consecuencia una excelente formación de futuros profesionales al mercado laboral, se ha visto frenada de improviso a causa de una recesión de gran calado, que conseguirá en poco tiempo, de no poner remedio, acabar con todo lo conseguido hasta ahora en la formación de nuestros jóvenes y universitarios; los mismos que hasta la fecha han sido motivo de orgullo para la sociedad española, por parte de los países de la UE y del resto del mundo, a los que han tenido presentes a la hora de formar parte del equipo de trabajo de las mejores empresas internacionales. Hechos que han quedado palpables a menudo ante las exigencias del mercado laboral, cada vez más técnico y con conocimientos elevados a los que los alumnos han tenido acceso en nuestros centros de formación.
Todo lo que acontezca a partir del momento en que consiga el objetivo de entrar a formar parte de una sociedad distinta a la anterior, como es la universitaria, vendrá marcado por la disponibilidad del alumno y por los conocimientos adquiridos hasta ese momento. Para ello tendrá que haber contado con la ayuda inestimable del profesor, al que tendrá que recurrir cuantas veces necesite, para cualquier problema que le intranquilice y no le deje concentrarse adecuadamente en las tareas requeridas a los estudios desarrollados en cada momento de su estancia, en el centro de Enseñanza Secundaria Obligatoria o incluso de educación primaria.
No se puede echar por tierra de forma tan estrepitosa lo que costo tanto tiempo construir y poner en funcionamiento, a causa de la política reformista del Sr. Rajoy y sus ministerios. El buen resultado que se ha obtenido por un profesorado adecuado y formado correctamente, es un pilar de nuestra sociedad que no debemos poner en riesgo; adecuarlo a unas condiciones demasiado exiguas puede llevarnos a perder uno de los mayores logros de los que dispone la sociedad española. Individuos que el día de mañana sean unos profesionales adecuados, que nos traigan nuevas formas de entender la economía, el equilibrio sostenido, el bienestar social y la calidad de vida digna que se merece cualquier ciudadano de esté país. Esa debe de ser causa suficiente para mirar dos veces donde se recorta tan impulsivamente.
Lo que hoy atraviesa la ciudadanía española, al igual que la del resto del continente europeo, mañana puede no tener sentido pero, si de nuevo llegará el momento tras la recuperación futura de sufrir una nueva recesión dentro de otros 75 años, habrá profesionales cada vez más preparados que le hagan frente con los nuevos recursos de los que dispongan. El saber no sólo es algo que no ocupa espacio, sino que lo hace más confortable según los nuevos diseños y los prolíferos conocimientos adquiridos con el tiempo.
Juan Antonio Sánchez Campos
18 Mayo de 2012


sábado, 19 de mayo de 2012

La poesía es vida en un solo verso



El género literario lírico y poético se encuentra inmerso en el túnel oscuro y silencioso del desconocimiento por parte de un gran número de gente que con asiduidad, se sumergen en el maravilloso placer de la lectura.  Salvando los grandes nombres de la historia de la poesía como Federico García Lorca, Antonio Machado, Juan R. Jiménez y muchos otros de gran renombre universal, que han llevado sus obras a las primeras filas del éxito teatral o cinematográfico, el vacío generado en la comprensión de los poetas se ha hecho tan grande que, a pesar de los esfuerzos de muchos autores contemporáneos, no se ha sabido promocionar entre la sociedad que nos rodea.
Las Universidades, centros docentes e instituciones, verdaderas inspiradoras del sentir del estudiante para con las obras y los autores de la historia literaria, han acotado el espacio reservado en sus temarios a autores ya previstos de antemano, sin variar en contenidos ni diseños; el vocabulario, rico en palabras de novedosa incorporación, ha hecho que los escritores sean aún más privilegiados de poder usar un número mayor de probabilidades para insertar en su pluma. La literatura, al igual que el resto de conceptos sociales, cambia con los tiempos, se adapta a las nuevas costumbres  y ello trae consigo fórmulas de canalizar la expresividad de sus textos, métricas revolucionarias del léxico que hace apenas tres décadas serian impensables.
La expresividad de las formas en los distintos estilos de redacción a la hora de describir un momento, es tan versátil que sin una lectura detallada, no veríamos fundamentos básicos para comprender el sentir del autor a la hora de escribirlo. Por eso la poesía podríamos decir que puede llega a ser un “estilo anárquico” del escritor en relación a su obra, un comportamiento minuciosamente pensado para decir lo que en cada verso es apropiado; sin tener en cuenta la “obviedad” del espacio reservado a cada estrofa saltándose las reglas de la estética.
Nada se hace por si sólo, el poeta exhibe un conocimiento amplio de sus intenciones para llevar a cabo su redacción correcta pero no uniforme. Las reglas del tan aprendido lenguaje (versos con rima tetrasílabo, octosílabo; versos sin rima, blancos, libres) surgen a menudo sin apercibirlo el autor; las estrofas (redondilla, romance) siguen un ritmo desigual en la forma, pero equilibrado en el fondo. El autor se vale de todas estas posibilidades para diseñar su verdadero sentido de la obra a escribir, lo escrito se queda tal cual  quiere mostrarlo, arriesgando la comprensión que ello pueda tener al lector que le ocupe. No por ese motivo debemos pensar, ni siquiera por un momento, que el poeta sea una especie de “kamikaze” que pretende dar siempre en el blanco con sus poemas, al contrario, podríamos comparar tal poema con un problema matemático de fácil solución, tan simple que leyéndolo una vez demos con la solución inscrita entre sus versos y estrofas; al fin y al cabo, el poeta es transparente, sutil, eufórico o melancólico como tirano, ruin y rebelde en ocasiones.
La empatía que puede llegar a causar un poema es realmente loable, se sale de lo común de la literatura  por la simple descripción de sus detalles, por su lenguaje de ricos matices y su amplio abanico de posibilidades. La poesía refleja el sentir del autor, al que desnuda su interior para enseñar la verdadera razón de su obra, las intenciones de odiar o ser odiado, de amar sin ser correspondido y de herir con la daga de sus versos.
Sin duda alguna, la poesía es el género más dañado de la actualidad, al que debemos cuidar para no ser relegado al ostracismo literario; autores con una jerarquía tal, que pasarán años e incluso siglos han pasado, y seguirán siendo utilizados por los mejores docentes del mundo para enseñar a los alumnos la historia de las letras; deben de estar acompañados por aquellos que surten las librerías de nuestro país con ejemplos de creatividad tan grandes como sus estrofas reflejan.
La cultura de las letras en España, tan envidiada durante lustros, debe y tiene la obligación de dar la oportunidad a la gente para conocer nuevas formas de escritura, de nuevos autores desconocidos entre los adeptos a la lectura que, sin ser asiduos de la poesía, les baste echar un vistazo al libro para comprender la existencia de un escritor diferente.
Juan Antonio Sánchez Campos


viernes, 17 de febrero de 2012

EUROPA TSUNAMI ECONÓMICO


Europa se deshace por todos lados, la que apenas un cuatrienio atrás fue un atractivo panorama de economía incipiente, convirtiendo a los mercados en lucrativos espacios generadores de riqueza, se ve hoy en día abocada al descalabro sistemático de la inmensa mayoría de los países que la conforman.
Las pasadas elecciones en España han venido a confirmar el desatino que atraviesa el panorama político de nuestro país, la falta de alternativas del ciudadano no sólo en el aspecto electoral, sino en la probabilidad de obtener un puesto de trabajo digno. Una caída sin parangón del mercado bancario y financiero postrado a las demandas inmobiliarias durante años, sin baremo alguno de liquidez disponible, ha atraído el derrumbe del aparato bursátil y del mercado laboral.
Francia con su Paris le muit, se muestra desafiante entre la envidia en nuestros éxitos deportivos y la aparente soberbia de su primer ministro, demasiado preocupado en otros menesteres; el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, firman hoy acuerdos en defensa y en el desarrollo de la energía nuclear civil. No hay lugar a dudas en los deseos del Sr. Sarkozy de llevarse bien con los ingleses, más aún tras las divergencias sobre la forma de atenuar la crisis en Europa. Creo que en Francia aún no se han dado por aludidos en lo claro que lo tienen los británicos a la hora de negarse a formar parte de momento, de la UE; ocupados en convencer a los escoceses de que prediquen con su ejemplo.
D. Nicolás tiene que ir aprendiendo de los muchos errores que comete no sólo en el protocolo, sus más adeptos están cada vez menos conformes con las formas de llevar la política de su país, a pesar de haberse presentado a la relección. No debe de temer demasiado a una de las candidatas a ponérselo difícil como Marine Le Pen presidenta del Frente Nacional y candidata por este partido a las elecciones presidenciales de 2012, hija del que fuera la cabeza visible de ese partido y polémico político Jean-Marie Le Pen intentará rebelarse como una firme alternativa al actual gobierno.
Después nos podemos hacer un pequeño viaje a Hamburgo por ejemplo, ciudad alemana de renombre y preguntar a sus habitantes cómo ven el futuro del país tras el desastre político en lo más alto de su esfera, el escandaloso asunto que ha llevado al presidente alemán Christian Wulff a presentar su dimisión por oscuros aspectos relacionados con el presunto lucro. La Sra. Merkel deberá buscar rápido alguien que lo sustituya y que sea del consenso de todas las partes involucradas en seguir manteniendo Alemania como bandera del poder europeo.
Dejar fuera de todo esto a Italia, Holanda o Grecia no es sino falta de ganas por insistir sobre lo mismo. Nadie se salva del desastre europeo que espera ansioso un flotador que nos ponga a salvo de la marea económica en la que estamos inmersos.
Juan Antonio Sánchez Campos
Febrero/2012

sábado, 11 de febrero de 2012

PUNTO Y SEGUIDO


Se salieron con la suya, sin darnos tiempo a poder digerir tanta austeridad nos dedican un acto más de dudosa conveniencia. ¿Qué le pasa a la gente cuando entra en la Moncloa? Parece que perdieran la memoria o la noción del tiempo pasado; quedan prisioneros del poder nada más poner la mano en el pomo de la puerta, como si estuviera predestinado para tal ocasión.
Las promesas realizadas han dado paso a imposiciones por Ley, sin derecho a réplica por parte de la ciudadanía. Se pretende ahora transformar el mercado laboral dejando vía libre al empresario, ya de por sí con el componente de manga ancha a su alcance, con el abaratamiento del despido. Elocuente en sus términos sin duda alguna, el trabajador deberá de asumir cualquier postura que por parte de la empresa le venga asignada sin objeción alguna. En un país con un paro en los menores de 25 años superior a la media del resto europeo, con una crisis en la práctica totalidad del mercado, no creo en modo alguno que pueda verse favorecido a corto-medio plazo con los objetivos que se marcan en está Reforma Laboral.
Reconocer a todos los mismos derechos por igual debe ser cuestión primordial, hay que buscar formulas alternativas, un parado de larga duración que busca empleo ante la necesidad de obtener una remuneración económica digna para la economía familiar necesitada, no puede tener adquiridos conocimientos diversificados en varios puestos de trabajo, es de recibo que necesitará formarse para ocupar la vacante que ha encontrado con cargo a la empresa solicitante, pero ¿será así?  ¿O deberá seguir buscando la panacea exclusiva a su perfil?
Se debe tener en consideración la adopción de esas medidas de formación a un candidato no experto en un determinado puesto de trabajo y que sean sufragadas por la empresa con un determinado porcentaje asumido por la administración, sólo así lograremos vencer el desequilibrio actual. Nadie nace sabiendo manejar un ordenador o conducir una carretilla elevadora, pero lo realmente cierto es qué los dos buscan trabajo desesperadamente y ambos deben mantener su principio al derecho a ese puesto de trabajo.
La forma de ayudar a las Pymes y al autónomo debe de tener una amplía perspectiva, un tratamiento del que poder disponer en el momento preciso,  con el fin de obtener una subvención o un sistema de financiación adecuado a sus necesidades y sufragado acorde con sus posibilidades. La flexibilidad comienza en el momento en el que, por parte de las administraciones, se debatan aspectos tan relevantes como los pagos de las cuotas de los autónomos, hasta llegar a un periodo reconocido, con el único objetivo de disponer de una jubilación acorde con las cantidades entregadas a cuenta durante el transcurso de su vida laboral. Sólo entonces empezará una larga trayectoria que nos lleve a pactar con esté colectivo las pautas más apropiadas en su desarrollo.
La CEOE esta al corriente de todo lo resuelto por el Gobierno Central, dispuesta a seguir con su política de equilibrio sostenido bajo el proteccionismo de las subvenciones y la libertad de despido. Según demanda la empresa será el camino a seguir por los contratos, sin previo aviso, las necesidades mandan y el empresario dispone, como siempre. Esa es la “fórmula” que nos a de llevar a disminuir las listas del desempleo según está reforma.
Aspectos de difícil percepción quedan en el aire, la lucha contra el fraude ha derivado en una enajenación improcedente, los desempleados que reciban prestación harán trabajos dentro de la comunidad, según disponga en sus convenios las Administraciones públicas es decir, que el desempleado pasa a ser multiusos por el mismo precio, en detrimento del voluntariado o incluso de empresas relacionados con el sector comunidad.
Fundamentalmente está Ley de Reforma Laboral viene a decir todo lo contrario a lo que oíamos durante el periodo electoral, se han difuminado innumerables cuestiones que no han querido mostrar en esté presumible desatino. La libertad empresarial, la desigualdad del aspirante por edad, conocimiento y percepción, esta cruelmente dispuesta en apartados destinados a tal causa; palabras como dualidad, absentismo, encadenamiento y despido pasarán a estar en nuestro vocabulario diario como cualquier otra. El destino incierto nos irá marcando las pretensiones (no prestaciones) a las que podamos aspirar.

Juan Antonio Sánchez Campos
Febrero/2012

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL I+D+i ESTÁ SECO


A vueltas con las cosas de casa somos taciturnos por antonomasia, cuando cogemos una postura es difícil de cambiar, o eso es al menos lo que parece por méritos propios. Sin apenas darme cuenta disfruto de la lectura improvisada y a fe mía afortunada. En mi pequeño recorrido hago una parada obligada en un punto determinado, el poder de deducción me dice muchas cosas, entre ellas la que me resulta más significativa es saber que España se encuentra ubicada en el pelotón de los torpes, tan sólo a nueve puestos de ser considerada primitiva por el grupo de los veintisiete.
La misma posición, ya lo decía yo, que hace un año pero con más activos inmobiliarios en su contra. La cantidad a invertir en I+D+i, estaría situada en un 3% del PIB, o lo que es lo mismo, justo el doble de lo que en la actualidad se aporta. Lo realmente preocupante es que esto no tiene miras de cambio, al contrario, estamos inmersos en una pandilla obsoleta con Italia, Portugal y la República Checa sin capacidad de reacción.
Nos vemos inoperantemente abogados al endeudamiento que traerá el no disponer de alternativas a este desatino. El Gobierno no tiene en cuenta la satisfactoria repercusión  que trae consigo invertir para innovar, sin este objetivo la crisis seguirá taponando nuestra salida. No hace falta estrategia, siempre es jugar a ganar, apostar fuerte sabiendo que nadie va a igualar tu mano. Hay que invertir no sólo en Investigación, también en todo lo que seamos fuertes, debemos aprender, ser lo suficientemente inteligentes para que las especializaciones que tengamos aprendidas podamos sacarle adecuado provecho.
El control impositivo del Gobierno, la austeridad y los cambios que traiga la Reforma Laboral, en nada redundará al ciudadano en mucho tiempo, la cifra de parados ya nos han avisado, aumentará en el transcurso del presente ejercicio hasta límites insospechados,  mientras en países de la eurozona el paro juvenil se sitúa en el 21% en nuestro país oscilan sobre el 55% y basándonos en estadísticas globales, me atrevería a decir que el desempleo en España del 23% dobla al del resto de la Eurozona 10,4%. Si analizamos tales porcentajes llegaremos a la conclusión de qué si ya desde el Gobierno nos hacen constar que el acceso al mercado laboral va a ser aún más precario ¿para qué la reforma laboral?
Somos un país con unas miras de internacionalización sugerentes con América Latina, un turismo con una amplia diversidad de oportunidades al visitante, que debe invertir en innovación para suministrar su atractivo cara al exterior, manteniendo sus constantes con el ciudadano de origen y atendiendo las demandas que la sociedad en su conjunto contempla.

Juan Antonio Sánchez Campos
08 Febrero/2012

ALERTA ROJA: REFORMA LABORAL



La Reforma Laboral la tenemos a la vuelta de la esquina, este viernes se aprobará en el Consejo de Ministros. Temo una Reforma Laboral demasiado profunda, con cambios de todo tipo que afectarán al colectivo de trabajadores e intentará facilitar la flexibilidad interna de los empresarios, con cambios sustanciales en los despidos, cambios en materia de formación, reducción drástica de los tipos de contratos, nuevas medidas para frenar el absentismo laboral en fin, más poder al patrón.
Según las estadísticas casi el 50% de los jóvenes se encuentran desempleados. En el Gobierno se estudian diversas concesiones a las empresas para favorecer la contratación de los mismos. Yo de antemano no me creo eso del 50%, algunas veces esos cuestionarios en los que se basan me parecen hechos sin medida, tod@s somos conscientes de ello y aun así tratan de querer endosarnos estadísticas que desmerecen la verdad.
La realidad es la falta de formación laboral de nuestros jóvenes, el absentismo escolar derivado de una actuación rayana en lo inaceptable por parte de los órganos competentes y un oscuro futuro por delante una vez acabados los estudios.
Nos enfrentamos a un nuevo reto, más austeridad en los salarios, menos mejoras para el trabajador, disponibilidad horaria según necesidades, jubilaciones programadas a largo plazo, problemática del desempleado a partir de los 45 años, carencia de oportunidades de inserción laboral en personas con algún tipo de minusvalía, quien sabe lo que nos espera a partir del viernes.
Más de un autónomo espera inquieto por donde saldrá la ministra, tras la lectura entre líneas relativa a la entrada en vigor de una legislación especifica para este colectivo; por cuanto saldrá esa nueva normativa legal está todavía en el maletín de sorpresa.
Lo que la lógica me dice es que de momento, el Sr. Rajoy se muestra conforme con la que se le viene encima, no obstante ya lo aviso en los medios entre susurros. ¿Qué más da si ya me lo esperaba? Dirá tras la aprobación de la Ley. ¿Qué hacemos ahora? Diremos los que no creemos ni en la austeridad, ni en la sartén por el mango de los empresarios.
Juan Antonio Sánchez Campos
07 Febrero/2012